Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

Los oficios de la espera

Los días difíciles adquieren costumbres extrañas. Y una mala educación. De pronto vuelven importantes objetos que nunca habían pedido semejante responsabilidad. Un teléfono boca abajo sobre la mesa. Una silla que ya conoce demasiado bien nuestro cuerpo. Un vaso de agua que nadie termina. Un reloj que parece haberse puesto de acuerdo con la incertidumbre para avanzar apenas lo necesario. Una taza de café que se enfría con una paciencia infinita. Reducen el mundo. Lo reducen hasta que cabe dentro de una sola noche. Escribo esto de pie porque sentarme sería aceptar algo que todavía no entiendo. Hay gente alrededor. Nadie parece despierto. Tal vez yo tampoco. El lugar huele a perfume y a algo que el perfume lleva horas intentando derrotar. Como si ambos hubieran firmado una tregua incómoda. Llevarla en brazos ya no es un gesto de cariño. Es una medida de conservación. La bajo y se tambalea. La cargo. Vuelve a ser la de siempre. Excepto por el peso nuevo que adquieren los cuerpos cuando emp...

Entradas más recientes

Biblioteca de Decisiones

El arbol que no se mueve

La trampa de insistir