Modo Aleatorio
Hay listas que no se hacen, se acumulan.
Como polvo sobre los muebles del tiempo.
Canciones que nadie pidió, pero se quedaron sonando después de que la fiesta terminó.
La mía empezó en 2015, sin saber que estaba archivando pedazos de mí mismo.
Cada “like” era una forma de no perderme,
una manera torpe de decir: esto también soy yo.
Con los años, descubrí que esa lista se convirtió en una línea de tiempo emocional, donde cada canción es un marcador del yo que fui, del que soy, y del que quizás quería ser.
No era solo música.
Era el eco de los lugares donde fui alguien distinto, de los días donde una canción me sostenía porque nada más podía hacerlo.
Hay melodías que huelen a cuarto alquilado,
a lluvia sobre el parabrisas, a promesas que no sabían que eran promesas.
Otras huelen a error, a esas ganas inútiles de detener lo inevitable.
Y un día, sin motivo, puse la lista en modo aleatorio.
Ahí comenzó el desorden perfecto.
El pasado irrumpiendo sin permiso, el presente tratando de no temblar.
Cada canción abría una puerta, y detrás encontraba a alguien que alguna vez fui:
el que miraba sin entender,
el que juró no repetir,
el que amó hasta romperse los dedos buscando el volumen exacto del amor.
Y así, sin querer, comprendí que el dolor también tenía ritmo.
Aprendí a escucharme entre las grietas, que a veces la música llega solo para avisarte que ya no sos el mismo.
Hoy esa misma lista sigue sonando,
pero ya no como antes.
Ahora escucho las canciones desde otra casa,
con otros silencios, y me reconozco en la distancia.
He trabajado duro, aprendido a diario,
levantado lo que alguna vez pensé que solo podía imaginar.
Vivo bien,
con una mujer hermosa que me enseña la calma,
con el corazón preparando espacio
para la voz de mi hijo que pronto nacerá.
Tengo planes grandes,
no porque me falte algo,
sino porque aprendí que crecer también es agradecer.
Y cuando pongo la playlist en aleatoria
y aparece una canción del pasado,
no me duele.
Solo cierro los ojos
y sonrío por el hombre que fui, por el que soy,
y por todos los que aún viven dentro de mis canciones.




Comentarios
Publicar un comentario