Mejor que contigo

Que no te engañen,
no fui valiente por dejarte,
fui valiente por quedarme hasta el último segundo
con la idea absurda de que eras tú.
Pero no.
Resultó que el tiempo tiene su manera de revelarse,
y yo tuve la mía de huir a tiempo sin saberlo,
como quien salta del tren justo antes de que se vuelva túnel.

Y entonces, pasó.
La vida no me dio un reemplazo,
me dio un todo nuevo:
alguien que me enseña a desaprender lo que creí amor,
alguien que no gana guerras pero sabe abrazar derrotas,
alguien que no me besa como remedio,
sino como fuego lento —
que no quema, sino que revela.

Ahora duermo distinto,
con música de fondo que ella pone sin saberlo,
con colores que no sabía que existían en los sueños,
con la certeza (rara, casi milagro)
de que estoy con alguien que muchos desearían…
pero es mía,
como se es de alguien sin pertenecer,
como se habita sin encerrar.

Y si un día te preguntas qué mejoró con tu adiós,
podría decirte que no fue mi vida —
fue mi alma.
Renovada.
Rehabitada.
Puesta en pausa para ser tocada por alguien
que no llegó para quedarse,
sino para fundirse.
Porque ahora uno más uno es uno,
y ya no tengo que dividirme para sentirme completo.



           

Comentarios

Top 3